Hoy es el cumpleaños de Dani. ¡Un año más! O ¿un año menos? Dani siente un vacío que le llena y no tiene ganas de celebrarlo. En cambio, Doni tiene ganas de que Dani tenga ganas.
La cabeza de Doni es un castillo de fuegos artificiales: le llevará un montón de regalos y brindarán con Dom Pérignon y se lo pasarán bomba y el pastel será lo más dulce del mundo y los ánimos de Dani se hincharán como los globos que colgarán por todas partes y será la fiesta más apoteósica del siglo… Todo eso si doña serotonina se lo permite.