Después de siglos en lo alto de los altares, envuelta en incienso y promesas, rodeada de claveles rojos y mechones de pelo, la Virgen del Rocío ha dicho “¡basta!”. Está harta de ser venerada, aplaudida, piropeada, sí… pero no escuchada. Cansada de ser la madre de todos y, a la vez, la gran olvidada.
Mientras su hijo acapara milagros y su marido se lleva los méritos del silencio, ella —la MADRE— queda reducida a un adorno piadoso. Pero eso se acabó. En esta comedia celestial, la Virgen pide cita con su psicóloga. Porque hasta lo divino necesita terapia. Y 2000 años son muchos años.
En esta comedia irreverente y luminosa, la Virgen del Rocío decide enfrentarse a sus traumas divinos y humanos y revisitar su papel en ese gran best seller patriarcal llamado Biblia. Un viaje entre lo místico y lo mundano, donde los ángeles no saben gestionar emociones, los santos no entienden de género, las otras vírgenes se pelean por la custodia compartida y Dios, bueno… Dios tiene asuntos pendientes.